Fiona Apple logró lo que Lana del Rey buscó durante años y recién ahora parece lograr: paz e introspección, lejos del hostigamiento de la prensa. Para muchos de nuestros jóvenes lectores, el nombre «Fiona Apple» quizás es desconocido o resonante de alguna colaboración. Sin embargo, para quienes gozamos la década del ’90, sabremos que es una artista que irrumpió en los charts con su unicidad musical y fragilidad emocional, de la mano de su afamado disco «Tidal», el cuál contuvo hits como «Sleep to Dream», «Shadowboxer» y «Criminal». Más precisamente, este último sería la piedra angular de la carrera de Apple, marcando un hito en la cultura pop y generando que continúe vigente hasta el día de hoy (tan solo para recordar, el año pasado, esta canción fue utilizada para que Jennifer Lopez bailara en el caño, en su aclamada película «Hustlers»).

Pero más allá de ser una cantante con hits reminiscentes a los ’90, Fiona Apple continuó con un nivel de excelencia en composición y precisión musical tal, que la ha llevado a lo que es ahora: una legendaria figura de culto. Su extraordinario y preciso «When the pawn…», su controversial y bello «Extraordinary Machine» – cuya controversia se debió a su dilación de estreno porque los directivos de la discográfica pensaban que no era un «album comercial», ocasionando una manifestación mundial organizada, a través de internet, para que el trabajo pudiese ser liberado, en tiempos donde no existía ni Facebook ni Instagram – y su poéticamente honesto e incluso desgarrador «The Idler Wheel…»; todos estos discos han cultivado un gran respeto por las habilidades de composición de Apple, como así también una legión mundial de fieles admiradores.

La pregunta que cualquier persona se haría es «¿Y porqué dejó de ser famosa?». En un excelente y profundo trabajo de la periodista del New Yorker, Emily Nussbaum, podemos leer una especie de «crónica de vida» de Fiona Apple desde el año pasado hasta ahora, en el cuál ella misma habla sobre su ansiedad y transparencia emocional constante con la que incluso fue introducida al estrellato, como una especie de «sirena malhumorada/resentida». La prensa de entonces, lejos de estar empapada del #metoo y de los demás movimientos en pos de la igualdad en derechos y garantías de la mujer, se dedicó a tratarla como «una prodigio dañada a la que había que alabar pero tener pena«. Lejos de hacer efectivo este comparecimiento, fueron cada vez más incisivos en su persona, al punto tal de que Apple empezó también a responder. Así fue, por ejemplo, cómo se dio el mítico discurso de los VMA’S del 1997:

This world is bullshit

Los enfrentamientos con la prensa la volvieron inestable en su calidad de «estrella pop» y fue así cómo la catalogaron una «mujer difícil» para trabajar. Luego del lanzamiento de «Extraordinary Machine», la cantante dejó el ojo tan penetrante de la industria y se refugió en Venice Beach, lugar donde este próximo álbum fue compuesto y producido. Actualmente, las aguas han mermado contra ella, aunque los fantasmas de lo que alguna vez fue muy difícil de lidiar siguen presentes y así fueron plasmados en la nota del New Yorker.


«Cuando volví a Venice Beach, en septiembre, el ambiente estaba diferente. La ansiedad rebalsaba la casa. En julio, Apple estaba preocupada de volver al ojo de la prensa, pero también estaba juguetona y animada, retocando los mixes. Ahora el pensamiento respecto a todo lo que había grabado le generaba ondas de miedo paralizantes»

– Relata Nussbaum en su nota para el New Yorker.


Aún así, contra todos sus temores, Fiona Apple culmina con cierto optimismo su relato de tanto su vida profesional como el de su proceso de composición del disco. Asegura que está haciendo lo que quiere y junto a las personas con las que más desea trabajar (familia y amigos que la rodean e incluso conviven con ella, en su hogar y rustico estudio de producción), por lo que el resultado será un trabajo meticulosamente cuidado y pensado directamente desde su mente.

“Fetch the Bolt Cutters” 

El nombre surge en referencia a una escena puntual de la serie “The Fall”, en la cual el personaje de una investigadora de delitos sexuales, protagonizada por Gillian Anderson, dice puntualmente esa frase al encontrarse con una habitación trabada, donde en su interior, fue torturada una chica. Una referencia un tanto puntual y precisa, que encapsula en gran parte el concepto de este disco (la figura de la mujer y su lucha), donde no solo hay referencias a las propias vivencias de Apple, sino también de escenas de la serie “The Affair” (donde Fiona ha colaborado en parte del soundtrack) e incluso de Kate Bush. En un extracto digno de ser reproducido,  Emily Nussbaum hace una comparación altísimamente atinada, respecto a una de las canciones ya grabadas de Fiona Apple:

Así como lo sugiere su canción del año 2005 “Extraordinary Machine”, mientras que otros artistas quizás se mueven rápidamente para agarrar influencias frescas y lograr una innovación superficial, Apple se siente orgullosa de sí misma por permanecer a una originalidad que solamente florece siguiendo un tick-tock dentro de ella: “I still only travel by foot, and by foot it’s a slow climb / But I’m good at being uncomfortable, so I can’t stop changing all the time.”

– Comenta Nussbaum en su nota.
Fiona Apple en el 2012. En ese entonces, se iba a presentar en el «Personal Fest ’12», siendo su debut en Argentina. Por problemas de salud de su perra Janet, suspendió la fecha y desde entonces el público argentino se encuentra a la espera del anuncio de alguna presentación en Sudamérica.

Los títulos de las canciones que supuestamente forman parte del disco han sido revelados, en la mentada nota del New Yorker, en un orden cronológico respecto a su composición o retoque, en el tiempo en que la periodista visitó a Fiona Apple. Algunos de los trece títulos que conformarían este trabajo son: “Newspaper”, “On I Go”, “Rack of His”, “Ladies”, “For Her”, “Shameka”, Heavy Balloon”, “I Want You to Love Me” y “Fetch the Bolt Cutters”  (canción que curiosamente Cara Delevigne, amiga de Apple, ha colaborado en los backing vocals).

En lo que respecta al sonido global de este próximo trabajo de estudio de Fiona Apple, la reportera concluyó que será un sonido más crudo y con mucha percusión, pasajes en loop y repentinos cambios de tiempo. En un paralelismo, será muy similar a lo logrado con “Hot Knife”, perteneciente a “The Idler Wheel…” y casualmente el último single con videoclip lanzado por Apple hasta el día de la fecha.

Aquí dejamos el link para que lean el extraordinario trabajo de Emily Nussbaum, realizado para el diario New Yorker

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