Es realmente grandioso ver como una obra, que ya forma parte de los clásicos de Broadway, mueva tanto caudal de público a cada función. Quizás se deba por el increíble elenco o tan solo por la presencia de la mítica cantante Valeria Lynch. De una forma u otra, Sunset Boulevard irrumpió hace unos meses en la escena teatral de Buenos Aires y está por retirarse de forma victoriosa.

En un escenario no tan inmenso como es el del Maipo, temíamos por la puesta en escena. Sin embargo, quedamos gratamente sorprendidos al ver como se fue mutando de cuadro a cuadro. Nuevamente, esto se debe en gran parte al elenco, que con cada personaje va marcando los colores del momento en que se encuentra la obra.

Rodolfo Valss, como Max Von Mayerling (el enigmático mayordomo de Norma Desmond) jamás pasa desapercibido en la obra. Ya sea con su poderosa voz o tan solo con una mirada, como siguiendo el empoderamiento actoral que caracterizaría a Norma Desmond, él siempre está presente. Su interpretación vocal es impecable y hace un real homenaje a la escena de la comedia musical sin necesidad de baile ni de mucha variación de octavas. Me atrevería a decir que es el que mejor canta de todo el elenco.

Siguiendo por Mariano Chiessa, en el rol protagónico de Joe Gillis, agrega esa cuota de modernidad e impronta porteña justa para que esta producción destaque de cualquier otra del mundo. Realmente logra personificar a un guionista de época estadounidense y al mismo tiempo adaptar al personaje a nuestros modismos actuales, mientras que cuenta con momentos en los cuales su voz y físico relucen.

Por último, debemos resaltar a Valeria Lynch como Norma Desmond. El canto estuvo bien, pero fue su capacidad actoral lo que nos ha sorprendido gratamente. Cuando uno espera ver a “Valeria sobre el escenario”, se sorprende con una caracterización sumamente alejada de cómo es en la vida real. Cuando hace su ingreso inicial a escena, la gente se estremece y aplaude porque saben quién es, pero al mismo tiempo notan que a partir de ese momento, Valeria esta en pausa y la Diva de antaño se apodera de ella para brindar una increíble performance.

Este musical, basado en la película homónima que estelarizó Gloria Swanson y que Sir. Andrew Lloyd Webber fue uno de los artífices de convertirlo en una obra teatral, cuenta con diversas producciones que fueron realizadas a lo largo de los años por estrellas de la música (Patti LuPone, Glenn Close, etc.). Lo uno que deseamos, es que se empiecen a hacer más obras de este tipo. No necesariamente clásicos ni tampoco que se deje a un lado la comedia u el teatro de revista, pero si que proliferen en este tipo de propuestas, en donde la calidad vocal y actoral reluce una gran paleta de colores y matices que dan orgullo. Producciones así nos recuerdan que somos una capital para el mundo del teatro.

Entradas disponibles para ser adquiridas en la boletería del Teatro o por Plateanet

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