Una revolución en el mundo del classical crossover está aconteciendo en este 2020 y es gracias a la colaboración de Orquesta Filarmónica de Seúl con el sello SM Entertainment

Sintiendo el impacto de la pandemia de COVID-19, con conciertos cancelados uno tras otro, el mundo de la música académica se vio forzado a reinventarse, no solo para mantener vigencia en el mercado e industria de la música, sino también para ayudar a la gran variedad de artistas que dependen del escenario para poder trabajar. Muchos han recurrido a nuevas formas de desarrollar un concierto, como el afamado live streaming, mientras que otros se han concentrado en la grabación casera de nuevo material de estudio. Sin embargo, en Corea, una solución ha surgido y ha logrado, por consiguiente, revolucionar el mundo del classical crossover.

La unión del K-Pop con la música clásica parece algo extremadamente descabellado ¿no? Sin embargo, una asociación experimental fue forjada por la Orquesta Filarmónica de Seúl (SPO) y SM Entertainment, con el objetivo de colaborar conjuntamente en trabajos “crossover”. El resultado fue la realización de versiones orquestales de canciones de K-pop, las cuales fueron lanzadas el pasado julio; comenzando con «Red Flavor» de Red Velvet y «End of a Day» de Jonghyun. Las canciones fueron arregladas por Park In-young, uno de los compositores y arreglistas de películas más famosos, y lanzadas en múltiples servicios internacionales de transmisión de música junto con videos musicales en línea.

No solamente el resultado fue bien recibido por los fans, dando millones de reproducciones, sino que también la misma orquesta empezó a contar con una mayor base de seguidores en el mundo de las redes sociales. El éxito llevó a que la misma SM Entertainment anuncie el lanzamiento del sello «SM Classics», planeando lanzar versiones clásicas de canciones del catálogo de la compañía mientras patrocina a músicos clásicos.

«Es una situación beneficiosa para ambas industrias musicales … El público en general conoce la música clásica, pero a menos que sean fanáticos de la música clásica, no es tan popular. Las interpretaciones orquestales de las canciones de K-pop permiten a la gente común encontrar las orquestas de forma más accesible. Además, ofrecen una nueva forma de disfrutar de las canciones de K-pop y al mismo tiempo animan a la gente a consumir contenido original «

dijo Jung Min-jae, crítico musical.

Con este surgimiento, el classical crossover enfrenta una revolución en su propio género, agregando el K-pop como una fuente más de repertorio y logrando modernizarse frente a las nuevas tendencias que van surgiendo en el mundo, aún bajo la pandemia del COVID – 19.

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